Lg/ As Nogueiras 36

             36153 - Pontevedra

666 132 507

También atendemos WhatsApp

BLOG

Consejos para realizar una buena socialización

Una de las cosas más importantes que debemos hacer cuando llega a nuestras manos un cachorro, es socializarlo correctamente. La socialización es un proceso por el cual nuestro cachorro aprenderá a relacionarse con su entorno. Una buena socialización ayudará a evitar muchos problemas en el futuro, como miedos o inseguridades que en un perro adulto son a veces complicadas de corregir y, en algunos casos, pueden inducir conductas agresivas.

Etapas de la socialización

La etapa más sensible de la socialización de un perro va de la 3ª a la 12ª semana de vida.

Del nacimiento a los 2 meses.

Es muy importante no separar al cachorro de su madre y hermanos hasta la 8ª semana, ya que con ellos aprenderá algunas cosas fundamentales de la comunicación canina que nosotros no podremos enseñarle de la misma forma.

De los 2 a los 3 meses.

A partir de los dos meses la socialización y la habituación del cachorro a todo tipo de estímulos es tarea nuestra. En ésta etapa, el perro se repone muy rápido ante situaciones nuevas para él, y es relativamente fácil hacer que se habitúe a la mayoría de los estímulos.

De los 3 a los 4 meses.

A esta edad los perros empiezan a generar conductas de miedo y evitación con mayor facilidad. Estas son una respuesta natural de autoprotección para el perro que debemos ayudarle a gestionar.

Cosas que NO debemos hacer cuando nuestro cachorro muestra conductas de miedo o evitación:

  • Acariciarlo.
  • Cogerlo en brazos.
  • Forzarlo a acercarse al estímulo aversivo.
  • Llevárnoslo del lugar.

¿Que hacer si nuestro cachorro se asusta?

  • Esperar a que se reponga y premiarlo en ese momento.
  • Tratar de jugar con él, despertando los instintos de caza/presa.
  • Hablar en un tono de voz alegre, dar palmadas suavemente, desplazarnos con movimientos fluidos. 

De los 4 meses a la madurez sexual.

Debemos seguir trabajando la socialización y la habituación a estímulos en esta etapa y durante el resto de la vida de nuestro perro.

Rutina de socialización y habituación a estímulos

Lo ideal es trabajar la socialización y la habituación del cachorro a diferentes estímulos cada dos o tres días en sesiones cortas, para no generarle demasiado estrés. En función del perro podremos alargar más o menos las sesiones y la intensidad de los estímulos.

Cada vez que presentemos un estímulo novedoso al cachorro, debemos empezar poco a poco, con intensidades bajas, e ir aumentándolas progresivamente. Por ejemplo, si quisiéramos socializar a nuestro perro con niños, no iríamos a un parque lleno de niños gritando, corriendo o acercándose rápido hacia el cachorro. Empezaríamos por presentarle a un solo niño que se acercara con tranquilidad y sin agobiarlo, e iríamos subiendo el criterio gradualmente. 

Debemos exponer al perro al mayor número de situaciones posibles. Es importante habituarlo a todas las cosas a las que sepamos que va a estar expuesto a lo largo de su vida, pero también a otras a las que no vaya a estar expuesto necesariamente en su día a día. Pasear por ciudad, montar en un ascensor, ir en coche, escuchar el ruido de fuegos artificiales, motos, tractores, etc.

Algo que no debemos pasar por alto tratándose de cachorros, es el tema de la vacunación. Hasta los 3 meses no se completa el calendario de vacunas de nuestro cachorro, pero eso no quiere decir que no lo podamos sacar de casa hasta esa edad; es esencial que salga aunque sea en brazos, dejándolo explorar en lugares controlados y llevándolo a clases para cachorros.

En la próxima entrada del blog haremos algunas listas de estímulos a los que debemos habituar a nuestro perro.