Lg/ As Nogueiras 36

             36153 - Pontevedra

666 132 507

También atendemos WhatsApp

BLOG

El transportín es una herramienta que muchas personas descartan porque les da pena que su perro esté encerrado. Sin embargo, el buen uso del transportín puede convertirlo en una herramienta muy útil.

No se trata de emplearlo como castigo ni de que pase mucho tiempo dentro, más bien, debe ser un lugar en el que nuestro perro se sienta tranquilo y a gusto. 

¿Para qué utilizar en transportín?

Como elemento de control. 

Si vamos a dejar solo a nuestro perro y no podemos vigilarlo, el transportín es una herramienta indispensable para evitar destrozos y posibles accidentes. Sobre todo en el caso de cachorros y perros jóvenes, que no han aprendido a permanecer tranquilos en casa mientras nos esperan.

Si nos vamos a ausentar mucho tiempo, es importante haber cansado previamente a nuestro perro para que la espera sea lo menos estresante posible. Si tenemos un cachorro, un perro muy enérgico o va a pasar muchas horas en el transportín, debemos plantearnos la posibilidad de contratar a alguien que se ocupe de él en nuestra ausencia. 

Lugar de descanso.

Es importante que el perro tenga un espacio propio donde poder descansar tranquilamente. En casa sería bueno que tuviéramos el transportín abierto y el perro pudiera acceder cuando quisiera y no solo cuando nosotros queramos. Lo ideal es que él lo utilice voluntariamente como zona de descanso.

Además de en nuestra ausencia, podemos utilizarlo para dejar a nuestro perro descansar después de un entrenamiento o para dormir de noche.

Para viajar. 

Éste es su uso más común. Con el transportín evitamos lesiones en el viaje, mantenemos a nuestro perro a una temperatura más regular, minimizamos el estrés y conservamos el espacio limpio. 

Higiene.

En el caso de cachorros o perros con problemas de eliminación inadecuada, podemos utilizarlo para enseñar al perro a eliminar en la zona adecuada. Los perros tienen una tendencia innata a no eliminar en su zona de descanso ni donde comen. Podemos aprovecharnos de esta tendencia para solucionar problemas de ensuciamiento de la vivienda. Cuando no podamos vigilar al perro, éste permanecerá en el transportín, de tal forma que nos aseguramos de que no elimina en un lugar inadecuado. 

Independencia.

Con perros con problemas de ansiedad por separación y con cachorros, el transportín puede ser de gran ayuda para generar independencia en el perro y que aprenda a estar tranquilo cuando no estamos con él. 

¿Cómo usar el transportín?

Antes de empezar a utilizar el transportín, es fundamental hacer una buena positivización del mismo. 

Para empezar, debemos dejar que el perro lo huela y se vaya aproximando a él voluntariamente. Después iremos introduciendo comida dentro, desde la entrada hacia el fondo, y dejaremos que el perro la coja. También podemos meter su comedero dentro y darle ahí la toma de comida, o introducir en él sus juguetes favoritos o su manta.

La rapidez de este proceso dependerá del perro; algunos entrarán sin problema a la primera y otros tardarán varios días en entrar con fluidez. 

Una vez que nuestro perro entra con facilidad, empezaremos a cerrar la puerta. En el inicio la cerraremos y la abriremos al momento y poco a poco, dejaremos la puerta cerrada durante más tiempo. En importante que no abramos la puerta si el perro empieza a gemir o a rascar: si esto ocurriera esperaríamos a que nuestro perro permaneciera calmado para abrir y premiar así ese estado de ánimo.

Cuando consigamos que nuestro perro permanezca un periodo considerable de tiempo en el transportín de forma tranquila, podremos empezar a usarlo en nuestro día a día.